Risk FactorsSin duda, las enfermedades no solo suelen aparecer producto del paso del tiempo. Muchas de las dolencias que padecen las personas de la tercera edad suelen aparecer cuando existen los necesarios condicionantes en la historia médica para el surgimiento de tal o cual patología. De hecho, se sabe que incluso los genes se expresan solo cuando existen las condiciones necesarias en la historia de la persona, para que tal o cual gen se exprese.

Esto nos remite directamente a lo que se han venido a denominar factores de riesgo y protección. Es decir, aquellas condiciones históricas que facilitan o frenan la ocurrencia de ciertas dolencias. En este caso se mencionan los factores de riesgo y protección que influyen en la salud de las personas de la tercera edad.

¿Qué son los factores de riesgo?

Un factor de riesgo es definido como cualquier característica de una persona, de su entorno social o físico que influye o afecta la probabilidad de ocurrencia de una condición de salud perjudicial.

En este sentido se sabe que una persona que está expuesta a mayor cantidad de factores de riesgo es aquella que tendría, en teoría, que estar expuesta a sufrir de mayores problemas de salud, en función de a cuáles factores de riesgo esté expuesta.

Factores de riesgo en la tercera edad

  • El consumo de cigarrillos

El consumo de cigarrillos es una práctica que contribuye directamente a condiciones de salud negativas.

El consumir cigarrillos contribuye directamente a la ocurrencia de cardiopatía isquémica (los ataques al corazón), la enfermedad cerebrovascular (accidente cerebrovascular), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, así como también la bronquitis, la neumonía y diversas formas de cáncer.

  • Las dietas ricas en grasa

Las dietas ricas en grasa también vuelven más probable la ocurrencia tanto del cáncer de colon como del de próstata. Asimismo, el riesgo de padecer de aterosclerosis también se eleva con este tipo de dieta.

  • La presencia de hipertensión arterial

Es la condición física que contribuye en mayor medida con los accidentes cerebrovasculares, también aumenta el riesgo de infartos del miocardio, y puede llegar a dañar los riñones.