AlzheimerEl alzheimer se debe a la muerte de neuronas, lo cual genera que ciertas áreas del cerebro queden atrofiadas, trayendo como consecuencia que la persona que lo padece -usualmente en la tercera edad- pierda la memoria de forma cada vez más notoria, así como otras capacidades cognitivas.

  • ¿Cuál es el factor de riesgo principal?;

El principal factor de riesgo para padecer esta penosa enfermedad es el avance del tiempo, es decir, ser una persona de la tercera edad. Conforme mayor se hace la persona, mayor es el riesgo.

Mientras que en las personas menores de 65 años, la frecuencia de ocurrencia de síntomas está en entre el 2% y 3%; en el caso de personas mayores de 85 años, esta tasa se eleva, y va desde un 25% hasta un 50%.

  • ¿Cuáles son los principales síntomas?

Son los siguientes:

– Alteraciones del estado del ánimo y del comportamiento (Por ejemplo, se puede apreciar que la persona de tercera edad se torna violenta).

– Pérdida de la memoria (Con el paso del tiempo, la persona de la tercera edad deja de reconocer a sus parientes).

– Problemas de orientación.

– Problemas del lenguaje.

– Alteraciones cognitivas.

  • Evolución del alzheimer

Suele tener una duración media de entre 10 a 12 años; no obstante, no existe una regla respecto a esto, y cada caso es particular.

Pasa por diferentes etapas, dándose el caso de que en las etapas iniciales el paciente aún puede valerse por sí mismo, no obstante, en las etapas intermedia y avanzada, la persona de tercera edad pasa a depender de otras personas inevitablemente y cada vez más, de forma progresiva.

  • Tratamiento del alzheimer

No existe hasta la fecha una cura para el alzheimer; no obstante, existen tratamientos que pueden lograr reducir la velocidad con que la enfermedad progresa en la vida del paciente.

Existe evidencia de que la estimulación cognitiva es un procedimiento que puede disminuir el impacto de la muerte celular causada por el alzheimer. Lo que en estos casos debería hacerse es incidir en fortalecer aquellas capacidades que la persona mayor aún posee, para contrarrestar la pérdida de otras capacidades.